Esta entrada es un relato sobre la vivencia de Ana en sus dos partos, una colaboración para la sección de Testimonios. ¡Muchísimas gracias Ana por compartir tu experiencia!

 

CÓMO DOS PARTOS EN LA MISMA MUJER FUERON NOCHE Y DIA

dos partosSi estás embarazada y más si es tu primer hij@ es muy probable que ya hayas buscado información acerca del parto, preparación al mismo y  te hayan contado muchas historias de cómo les ha ido a diferentes mujeres de tu entorno más cercano.

Cada una de nosotras lo vivimos de una manera muy diferente y cada parto cómo en muchas cosas más de la vida es diferente y único. Las emociones de una mujer a otra son diferentes en situaciones similares.

Gracias a la oportunidad que me ha brindado Liliana Lund, quiero contarte mi experiencia para compartir en voz alta cómo los he vivido yo, dado que es algo que pocas veces podemos expresar abiertamente.

Me presento, mi nombre es Ana, soy mamá de dos niños, el mayor tiene 5 años y el pequeño casi 15 meses.

¿Por qué para mí han sido noche y día mis dos partos? Te lo cuento a continuación

El primer parto lo comparo con la noche, por aquello de ser más oscura, más triste, porque me puse de parto o al menos rompí aguas sobre las 01.00 h de la madrugada….

Ingresé una mañana de sábado en el hospital, era un parto programado dado que yo estaba ya en la semana 41 y no había indicios de que fuera a dar a luz de otra manera. Este primer día de ingreso fue largo, llegué al hospital a las 8.00 h, tras los reconocimientos de rigor, tocamientos, medicamentos para provocar el parto, no se llegó a nada y me dejaron descansando en la habitación hasta el día siguiente que se suponía empezarían con oxitocina a primera hora de la mañana.

El personal sanitario que me tocó era un poco “despegado” y digo esto porque me sentía que era una exagerada por tener dolores, por pasar el rato desagradable que pasas mientras ponen los cables, que aunque es algo normal no dejaba de ser para mí algo “no agradable” después de llevar unas cuántas horas ya ingresada con diferentes tocamientos y revisiones varios, totalmente necesarias!

Yo me pregunto, ¿Tanto cuesta a un personal cualificado y preparado para esto ser un poco más cuidadoso?

No somos una más, somos seres humanos a punto de traer al mundo una vida nueva, merecemos respeto y cariño en esos momentos de incertidumbre, nervios, desconocimiento de lo que está por venir, de que va a pasar, con el anhelo de que todo vaya bien con nuestro bebé.

Aquellas que ya habéis tenido hijos me gustaría preguntaros, ¿Cómo os habéis sentido en esos momentos de exploración?, ¿Y, cuándo están preparando todo para el nacimiento?

Las horas fueron transcurriendo hasta que por fin llegamos a paritorio, me puse a empujar y el niño no salía, tras varios pujos, empezó a entrar personal sanitario en el paritorio, mi marido se marchó de mi lado, vi cómo un señor se subía encima de mí y apretaba mi barriga hacía abajo.

Ahora sé que es la maniobra de Kristeller

No entendía nada, fueron momentos de mucha confusión, con poca información para contarnos que estaba pasando, si era algo grave o no. No consigo recordar que sentía, creo que incertidumbre y confusión es lo que puede describir la situación, pero es cómo si mi mente me hubiera borrado cómo viví aquellos momentos. Nunca he sabido con seguridad porque necesitaron realmente fórceps, incluso las personas de más edad me contaban que eso era una “técnica” de hace muchos años que creían ya no se utilizaba…. Parece ser que sí, mi compañera de habitación también fue con fórceps su alumbramiento.

Siempre he dado gracias a Dios por el buen hacer de la ginecóloga, el niño nació bien apenas se le notaba una señal en un ladito de su cabeza, a mí me cosieron muy bien, no hubo ninguna complicación posterior, ¿Qué más podía pedir? Poco más que pedir, que siguiera siendo un campeón cómo lo estaba siendo desde el minuto 1 que estaba junto a mí en la barriga.

Pero……, cómo bien sabéis después de la noche viene el día….

Si, mi segundo hijo nació por el día. Me lo provocaron también pero en la semana 37 porque se dieron cuenta que tenía una importante dilatación de un riñón, tenía ya buen peso, y dónde mejor podían valorar dicha dilatación era fuera con ecografías al bebé.

Así fue cómo me avisaron que al día siguiente ingresaba para provocarme el parto. Hizo una exploración a conciencia la ginecóloga para que “aquello” empezara a ponerse en funcionamiento. Dolió, pero me sentí comprendida porque me dijo, “sé que es molesto y doloroso pero es para agilizar el parto, es posible que sangres durante el día de hoy, si fuera mucho te vienes rápidamente al hospital”.

¡Menuda diferencia! Si te explican las cosas con respeto, cariño, haciendo sentir que es algo normal lo que te pasa y que te “entienden” te ayuda a tranquilizarte y vivirlo con mucha más calma.

Así fue cómo ingresé una mañana de viernes a primera hora cómo en el parto anterior y a las 17 h nacía mi segundo hijo. En todo momento me hacían sentir “especial”, qué no era una más, qué estaban allí para acompañarme en este proceso, yo era la protagonista y ellas mis comodines.

¿Sabéis lo que les repetí muchas veces durante todo este tiempo que compartimos? Les di las gracias por el trato tan humano que estaban teniendo, por su respeto a mí, a mi circunstancia. Me hicieron sentir comprendida!! lo valoré mucho y aún hoy con estas sencillas palabras sigo agradeciendo su buen hacer, su profesionalidad, me transmitieron cariño, apoyo, humildad, ternura y pasión en su trabajo.

Mi conclusión tras parir dos veces y según lo vívido por mí, es pedir PARTOS MAS HUMANOS!!! Cómo mi segundo parto.

Si has llegado leyendo hasta aquí, decirte: ¡¡gracias!!

Te lo agradezco, no ha sido nada fácil para mí poner por escrito mis sentimientos, mis emociones y recuerdos.

Recuerda,¡¡todo irán bien!!

Un abrazo a todas-

Ana Díaz- Moreno

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