¿Por qué se llama proceso de duelo?

 

Lo que habitualmente llamamos duelo es en realidad un proceso de duelo. Consiste en la evolución de un estado emocional que pasará por diferentes etapas hasta completar el proceso para asimilar una pérdida.

Hay diferentes formas de considerar lo que implica el término duelo. Se suele pensar en el duelo únicamente en relación con la muerte pero ésta es sólo una de las formas posibles de separación o pérdida. Hay otras situaciones que aunque puedan ser menos manifiestas, pueden resultar igualmente devastadoras. En estos casos que se caracterizan por lo inesperado estamos hablando de crisis vitales.

Es la respuesta de una persona ante una pérdida o un cambio, por ejemplo, una separación pasajera o definitiva, pérdida de empleo, etc. Es un período de transición entre lo que era y lo que será.

Se trata de una crisis dentro del ciclo vital. El crecimiento y la maduración de los seres humanos llevan implícito que evolucionen en diferentes etapas y ante una nueva etapa conlleva un duelo por la etapa anterior. Es decir, hay una permanente adaptación o readaptación a situaciones nuevas. En el caso de la mujer pueden ser por ejemplo, embarazo, parto, menopausia, etc. En estos casos, estaríamos hablando de crisis evolutivas.

¿Cómo se manifiesta?

El duelo es un proceso que provoca tanto una respuesta emocional como física. Es un estado de desequilibrio cuyo grado dependerá de la importancia que tiene la pérdida para la persona. Suele implicar con frecuencia síntomas como: tristeza, sufrimiento, desorientación, desesperanza, desilusión así como un dolor profundo que puede provocar alteraciones de sueño, alimentación, etc.,

Hablamos de un proceso porque implica un trabajo de asimilación de la pérdida. Se habla de trabajo porque hay una inversión emocional importante que conlleva falta de interés en el mundo exterior. Algunas veces, también conflictos con los vínculos interpersonales y una inversión de tiempo más o menos prolongado. Es un proceso complejo que emerge espontáneamente y va desapareciendo gradualmente a medida que la persona va aceptando el cambio, la realidad.

Fases en el proceso de duelo:
  • shock e incredulidad, negación
  • ira y búsqueda de la figura perdida
  • idealización y regateo
  • depresión y retraimiento
  • aceptación y reorganización

 Estas fases del duelo no siempre se presentan de la misma manera ni en ese orden pero suelen ser las más frecuentes. Dependerá de cada persona y sus formas de afrontar las situaciones, su historia personal, pérdidas anteriores e incluso de su entorno social.

Liliana M. Lund