Objetivos e intereses de la Psicología Perinatal

 

perinatalLa Psicología Perinatal, consiste en una rama de la psicología que abarca desde el embarazo, pasando por el parto y puerperio, así como de la relación  con el bebé hasta que el niño tiene alrededor de unos 3 años. El interés se centra en el buen establecimiento de vínculos tempranos saludables que es una cuestión vital para el desarrollo psicofísico infantil.

Se ocupa de considerar las dificultades que puedan encontrarse a lo largo del proceso del embarazo e incluso anteriores a éste. El embarazo requiere que la mujer realice una serie de reajustes y adaptaciones emocionales así como físicas propios del embarazo. Muchas cosas se pondrán entonces en juego produciendo una carga que a veces, puede llegar a resultar muy agobiante y por diversos motivos, ya que se trata de una crisis evolutiva.

Por mencionar algunos como ejemplo:

  • estados depresivos
  • dificultad en pasar al rol de madre,
  • problemas anteriores en la concepción o en otros embarazos,
  • temores típicos del embarazo y parto en forma desmedida,
  • carencias afectivas,
  • duelos, etc.

La psicología perinatal podrá ayudar a acercarse a la confusión que producen estos sentimientos y ordenarlos a través del discurso, de la palabra acerca de lo que está viviendo, de dudas y temores así como reforzando los aspectos positivos. Esto permitirá que viva un embarazo mucho más tranquilo, sintiéndose contenida, y así encaminar su maternidad de forma más segur

El interés de la Psicología Perinatal, se centra en el buen establecimiento de vínculos psico-afectivos tempranos saludables que es una cuestión vital para el desarrollo psico-físico infantil.

 

Después del nacimiento:

Puede ocurrir que los problemas comiencen más tarde, o salgan a la luz una vez nacido el bebé y le cueste sobrellevar las demandas de su pequeño. Si  le sumamos el cansancio y al cuerpo que necesita reponerse del gran esfuerzo que significa traer un niño al mundo, es posible que el cambio le resulte muy abrumador. Debemos tener en cuenta que no todas las mujeres cuentan con la ayuda o las situaciones más favorables. Estas circunstancias pueden dar lugar a muchos temores y angustias que en algunos casos pueden desbordarla y podrían desembocar en una depresión.

Algunas veces, estas depresiones llegan a detectarse mucho después porque quedan solapadas con otras situaciones. El riesgo que se corre es que afecten a la relación de la mamá con su bebé, es decir que puede afectar a la creación de un vínculo afectivo con su hijo. En estos casos, probablemente le cueste atender y comprender las demandas de su hijo. A su vez esto puede dar lugar a otros trastornos en el desarrollo del pequeño tanto físicos como emocionales.

Liliana M. Lund