Comunicación mediante signos con los bebés

Comunicación mediante signos con los bebés

¿Te gustaría saber qué piensa tu bebé?

 

En esta oportunidad contamos con la colaboración de Miriam  Escacena para introducirnos en el interesante tema de la comunicación mediante signos con los bebés.

Hasta hace unos años se pensaba que los bebés no podían empezar a comunicarse hasta que no desarrollan el habla, cosa que sucede cuando alcanzan entre 1 y 2 años de edad, pero me gustaría desvelarte algo que para mí es fascinante y que he podido probar con mi propia hija. Se trata de la comunicación con bebés a través de la lengua de signos, técnica que se conoce con el nombre de “signos para bebés” o “Baby Signs Language” si lo nos referimos a su origen anglosajón.

comunicación mediante signos

Imagen cortesía de Flickr (Anne Geddes)

Todos los bebés nacen con el deseo de comunicarse, claro, la comunicación es la base de la supervivencia. Seguro que has escuchado cientos de veces la famosa frase de “quien no llora no mama”, ¿verdad?
Los seres humanos somos seres sociales por naturaleza y necesitamos relacionarnos entre nosotros, más aún los bebés que son totalmente dependientes de sus cuidadores para poder sobrevivir.. Ellos utilizan todas las herramientas a su alcance: miradas, sonrisas, llantos, gorjeos... etc. De esta forma tratan de hacernos entender que tienen hambre, están incómodos por algún dolor, que necesitan que les cambiemos el pañal.. Pero necesitan tiempo y madurez para poder expresarse con palabras.

Los padres, (sobre todo las mamás), aprendemos de la experiencia del día a día a interpretar las señales de nuestro bebé y poder así satisfacer sus necesidades. Solemos pasar una especie de “revisión completa” en la que chequeamos si tiene hambre, sueño, frío, calor, pañal húmedo, fiebre, dolor de dientes, oídos, tripita…, etc.

Pero hay ocasiones en que el bebé llora y llora de forma continuada y nos frustramos porque no sabemos qué le pasa. Puede que la situación dure sólo unos minutos, pero a nosotros se nos hace eterno ver que no logramos calmar el llanto y nos empezamos a poner nerviosos deseando poder entender a nuestro bebé, contagiando incluso ese nerviosismo a nuestro pequeño.

En estos momentos nos encantaría tener una lámpara maravillosa, de esas que frotas y aparece un genio maravilloso dispuesto a concedernos tres deseos.. “¡Ojalá que mi bebé pudiera hablar!” Seguro que sería el primero que pediríamos, para de esa forma entender lo que le pasa a nuestro bebé y poder calmarle cuento antes..

comunicacion bebes
Sin embargo, no tenemos por qué experimentar esta sensación de incomprensión. Si estás leyendo estas líneas estás de enhorabuena, porque te aseguro que puedes enseñarle gestos sencillos a tu bebé para que pueda comunicarse con sus manitas!

En realidad, ellos ya hacen gestos de forma innata:

• nos hacen saber que tienen hambre, (generalmente con el gesto de succión o el reflejo de buscar el pecho)
• nos regalan sonrisas cuando hacemos algo que les gusta
• levantan sus bracitos cuando quieren que les cojamos
• cuando tienen sueño se rascan los ojitos
• señalan objetos con sus deditos para que se los demos
• nos piden ayuda cuando quieren dar sus primeros pasos
• intentan dar palmas cuando algo les gusta..

comunicación mediante signos

Niño tirando besitos Imagen cortesía de Flickr (McKay Savage)

Además, los adultos solemos enseñarles a decir adiós con su manita o tirar besitos para despedirse, y esto suele ser común en todas las culturas.
Pues de la misma manera que le enseñamos estas costumbres sociales, podemos enseñarle muchos más gestos sencillos que ellos pueden realizar con sus manitas para expresarnos sus necesidades básicas: hambre, sueño, malestar, ganas de jugar..etc
Y lo mejor de todo es que podemos adentraros en el maravilloso mundo interior de nuestro bebé, saber qué piensa y qué pasa por su cabecita, cómo ve y entiende el mundo.. y te aseguro que es una experiencia fascinante que creo que todos los padres deberían probar…
Lo más hermoso de establecer una comunicación temprana con nuestros hijos es que es una excelente manera de fomentar el vínculo afectivo, la complicidad y los lazos de unión en la familia, ¿te gustaría probar? Si te apetece saber un poco más te invito a que eches un vistazo a alguno de mis cursos como este veas el webinar que ofrecí sobre el tema, ¡espero que te resulte tan apasionante como a mi!

Un abrazo

Miriam Escacena

Sobre la autora:

Soy Miriam Escacena, ingeniera de profesión pero por encima de todo mamá de corazón. Capaz de ver todo lo bueno que puede ofrecernos la vida, siempre con una sonrisa en la boca y un pie en la luna. Me entusiasma la infancia y también todo lo relacionado con el aprendizaje y el desarrollo continuo de las personas. Logré juntar mis dos pasiones al fundar mi propio proyecto (www.comunicacionconbebes.com) con gran ilusión y a base de quitarme horas de sueño.

Me dedico a ofrecer cursos a familias y escuelas infantiles, tanto presenciales como online a todo el mundo. Gracias a todo lo que he aprendido en este recorrido también a ayudo a emprendedores que quieren apostar por sus sueños, allanándoles el camino para que no se tropiecen con las mismas piedras con las que me encontré yo en su día. ¡Encantada de aportar mi granito de arena a este proyecto!
http://www.comunicacionconbebes.com/

Efectos de la depresión materna en los niños

Efectos de la depresión materna en los niños

Importancia de la detección precoz de la depresión

 

efectos de la depresiónLa detección precoz de la depresión materna, la gran importancia que tiene, no es sólo por las consecuencias que tiene en la vida de la madre sino también en los niños, sus hijos. La madre puede generalmente, recuperarse muy bien, gracias a un tratamiento tanto médico como psicológico. Sin embargo, los efectos de la depresión materna en  los niños puede dejar huellas permanentes.

Cabe destacar que se trata de un trastorno bastante frecuente, especialmente en madres que carecen de apoyo suficiente, ya sea de su pareja o del entorno.

Una madre que sufre una depresión, dependiendo del grado de ésta, tendrá dificultades para relacionarse con el niño y le costará comprender sus necesidades. Si bien cada caso es diferente, por lo general, se encontrarán invadidas por sentimientos profundos de tristeza, culpa y de incapacidad para ser una buena madre o cuidadora de su bebé/niño. Pueden ser capaces de atender las necesidades básicas del bebé pero seguramente fallará en la interacción con él/ella. No sentirá suficientes deseos de hablarle, mirarle o jugar con él y todo esto es básico para el correcto desarrollo del bebé.

Sin embargo,muchas veces las depresiones pasan desapercibida para el entorno. Ven a los niños alimentados y aparentemente tranquilos pero la madre seguramente tendrá un aspecto desganado y probablemente descuidado, debido al decaimiento y apatía que la embarga. La tranquilidad que parecen tener estos niños, es en realidad un reflejo del estado de su madre, faltos de vitalidad y una muestra de desinterés por todo lo que le rodea. Por otra parte, es altamente posible que la madre sienta irritabilidad, falta de paciencia y sea incapaz de contener el llanto del niño lo que producirá un elevado nivel de cortisol (la hormona del estrés)

efecto de la depresión maternaDurante los 2 primeros años el desarrollo cerebral del bebé es enorme comparativamente al resto de su vida. De la interacción con su cuidador/madre, dependerá que se desarrollen las áreas del cerebro correspondientes a:

  • la empatía,
  • áreas afectivas,
  • coeficiente intelectual entre otras.

En la actualidad, los aportes de las neurociencias, permiten la comparación del desarrollo cerebral de los niños, mostrando diferencias significativas entre niños cuyas madres poseen depresión y las que no. Las áreas donde se muestra una diferencia más notable es en el hipocampo y la amígdala.

Otros estudios han mostrado que los individuos expuestos al maltrato y al trauma en la vida temprana tendrán un hipocampo más pequeño de adultos. Es interesante notar que eso mismo también se ha encontrado en las personas con depresión crónica y muchas personas deprimidas tienen elevados niveles de cortisol.

Aportes desde diferentes teorías psicológicas:

Desde la Psicología y el Psicoanálisis se han aportado numerosos estudios que muestran los efectos de la depresión materna con amplitud a lo largo de los años. Dichos estudios derivan tanto desde la observación directa de los niños como estudios retrospectivos a partir del análisis de adultos.

El bebé nace desvalido e incapaz de su auto conservación por lo que se encuentra a merced del adulto para su subsistencia física y emocional. Los estudios de René Spitz sobre depresión anaclítica de los niños, mostraron la fusión entre necesidad biológica y necesidad afectiva. Sus testimonios (desgarradores) describen como niños separados de sus madres, atendidos en  guarderías y alimentados correctamente, iban apagando su impulso vital, entraban en un llanto monótono y sin destinatario. Finalmente rechazaban el contacto humano primero y luego el alimento. La deprivación afectiva, parcial o total, llevaba a detenciones del desarrollo, propensión a contraer enfermedades y en los casos extremos, a rechazo total a alimentarse y a muerte por marasmo. Estos trabajos confirmaron empíricamente, por desgracia, la importancia de las relaciones afectivas tempranas y su incidencia en la salud y dieron empuje a un trabajo preventivo.

Los efectos de la depresión materna, pueden influir en el desarrollo del bebé tanto desde el punto de vista de la maduración psicomotriz como del desarrollo de la afectividad y la capacidad de relacionarse con estímulos exteriores y realizar aprendizajes.

El estudio del rostro de la madre como primer espejo es tomado tanto por Winnicott como por los investigadores de infantes. Winnicott (1971) encuentra que las madres que atraviesan procesos depresivos interrumpen el proceso de diferenciación (yo-no yo) y perturban la creatividad del niño. Encuentra que bebés que padecen madres disfuncionales presentan con mayor frecuencia:

  • enfermedades comunes,
  • cierto detenimiento en las adquisiciones del desarrollo psicomotor, del tono muscular, de la coordinación y
  • una posible alteración en la capacidad de disfrutar la experiencia corporal y la de ser.

Estos estudios son algunos ejemplos de los muchos que hay entorno a esta temática. Los efectos de la depresión materna, o persona que se ocupa del niño, son significativos y dejan secuelas que son importantes de tratar lo más temprano posible ya que en algunos casos pueden dar lugar a patologías severas.

Es que aquellas madres que posean una sintomatología de estas características, consulten a su médico que derivará a psiquiatría para recibir una medicación correcta y a un psicólogo para realizar una terapia.

Este tema no es sólo de incumbencia de la madre sino de toda la familia y su entorno.

Liliana M. Lund

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Deprivación maternal en la Teoría del Apego

Deprivación maternal en la Teoría del Apego

Método de Observación de bebés: el caso John

 

La deprivación maternal se refiere al deprivación maternalefecto que tiene, en el bebé o niño, la falta o privación de afecto maternal durante un determinado período de tiempo.

En esta oportunidad compartimos un video documental, material de estudio sobre la deprivación maternal de la Clinica Tavistock del año 1969. Estos estudios amplían y complementan la teoría propuesta por René Spitz  sobre la depresión anaclítica. Se trata de la aplicación del famoso método de Observación de bebés. Consiste en un observador que no interactúa con nada del entorno, tratando de mantenerse imparcial.

Advierto antes de verlo, que resulta bastante doloroso. Se puede observar como el niño se va deteriorando más  cada día como consecuencia de la ausencia de su madre. Sirve por otra parte, para reflexionar sobre la ética en las investigaciones realizadas, llevando al extremo de lo insoportable el dolor de un niño. Siendo el deterioro emocional del pequeño tan evidente, en tan poco tiempo, resulta incomprensible que hubiesen llevado la investigación hasta el innecesario final.

Comenta este video la profesora y psicoanalista argentina María Casariego de Gainza, siendo parte de un curso que impartió.

El caso John:

John es un niño de 17 meses que experimenta una separación de su madre durante 9 días, permaneciendo en una guardería especializada para su cuidado. La observación la realizó la Sra. Robertson, colaboradora de J. Bowlby. Se podrá observar los cambios de su conducta y ánimo durante el trascurso de una observación minuciosa de ciertos momentos del niño a lo largo del tiempo. Sólo verá a su padre por breves momentos en varias ocaciones. A su madre podrá verla al finalizar el proceso de observación. En ese reencuentro, queda más que evidente el penoso deterioro que se ha producido en el niño.

Tavistock Clinic: Institución para en estudio y desarrollo de la Teoría del Apego desarrollada por Bowlby.

Liliana M. Lund

La mente de los bebés ¿qué piensan?

La mente de los bebés ¿qué piensan?

¿Cómo aprenden tanto y en tan poco tiempo? Lo explica Alison Gopnik en ésta conferencia

la mente de los bebésSiempre me resultó fascinante lo que hay en la mente de los bebés en la etapa preverbal. Todo lo que pasa por sus pequeñas cabecitas y que muchas veces no pueden expresar. Lo cierto es que los bebés saben y aprenden mucho más de lo que creemos. Es que en realidad son unos pequeños genios.

La mayor parte de su atención se ocupa de comprender su entorno y el esfuerzo por comprender lo que piensan los demás y que se espera de ellos.

En este artículo documental  Alison Gopnik   nos explica el gran cambio que ha experimentado la ciencia con respecto a lo que ocurre en la mente de los bebés. Esto es gracias a cientos de estudios y experimentos que se fueron realizando durante los últimos 20 años. Pero hace unos 30 años, se creía, incluídos los psicólogos, que los niños eran irracionales, egocéntricos, indefensos y que  no podían comprender a otras personas ni una relación causa efecto.

Pero estos criterios fueron invalidados y hoy día se compara la mente de los bebés con la de científicos brillantes. Una de las cosas más difíciles de comprender es lo que otra persona piensa y siente, y más aún, que piensen y sientan algo diferente a lo que ellos piensan o les guste. Se ha demostrado que a los 15 meses los niños creen que a otra persona les gusta lo mismo que a ellos pero a los 18 meses ya comprenden que puede gustarles algo diferente. Si bien pueda parecer algo sencillo, en realidad implica con proceso lógico-deductivo bastante complejo.

¿Y qué ocurre cuando juegan?

En realidad el juego es toda una investigación experimental. En niños de 5 años van haciendo pruebas que podrían considerarse como hipótesis de trabajo en sus experimentos.

Les dejo aquí con este interesante video documental de lo que hay en la mente de los bebés. En la parte inferior a las imágenes, se pueden poner los subtítulos en español.

Alison Gopnik es profesora de psicología y filosofía en la Universidad de California en Berkeley.

Liliana M. Lund

Duelo infantil ¿cómo lo viven los niños?

Duelo infantil ¿cómo lo viven los niños?

Características del duelo infantil

 

Hablar con los niñduelo infantilos de la muerte suele ser algo que a los adultos nos suele costar. Pero la muerte forma parte del ciclo de la vida y tarde o temprano será necesario hablar sobre éste tema. El duelo infantil, la forma en que los niños afrontan las pérdidas de un ser querido, va a variar según diversos factores.

La diferencias principales:
  • su edad,
  • de la etapa evolutiva en que se encuentre,
  • la actitud que prevalezca a su alrededor,
  • el tipo de relación que el niño haya tenido con el fallecido e incluso,
  • de su forma de comprender el mundo.

Suele ocurrir que los adultos traten de proteger a los niños del dolor de la muerte. Mientras que a los adultos el entorno les estimula a hablar y llorar para poder lograr comprender la pérdida, no se hace igual con los niños. De esta forma, nadie les ayuda a aprender a manejar sus sentimientos. Se llenan de temor porque no pueden reconocer referencias que les ayuden a procesar su duelo.  También se les impide ser conscientes de lo que ocurre y que sea válida la expresión de sus sentimientos. Es decir, para tratar de evitar hacer llorar al niño, o por no saber qué decir o cómo decirlo, los adultos no hablan con ellos sobre la pérdida. Sin embargo, al intentar proteger a los niños de los sentimientos de dolor, éstos quedan aislados y excluidos de un evento familiar importante.

En el duelo infantil, un niño necesita comprender lo que está ocurriendo y para ello, es necesario explicárselo con palabras que pueda comprender. Incluso en un nivel pre-verbal e intuitivo, perciben que algo anda mal pero no pueden validar estas percepciones. Y al igual que los adultos, necesitan que se les repita la información para poder asimilarla.

Al protegerlos de la realidad de la muerte también se les niega la realidad de la vida. Así también, la oportunidad de madurar y aprender a manejar este tipo de situaciones. Según sean procesados estos duelos, dependerá en gran medida la manera en que el niño  pueda manejar un nuevo enfrentamiento con la muerte en el futuro.

El momento evolutivo del niño:

Como referencia a lo esperable de su capacidad de comprensión:

  • En el niño pequeño, hasta los 5 o 6 años aproximadamente, la principal angustia que genera la muerte está relacionado con el temor al abandono o de ser separado de sus padres. Es vivido como con una sensación de separación  temporal porque aún no tienen conciencia de su carácter irreversible.
  • A partir de los 6 a los 12 años empiezan a comprender el carácter irreversible de la muerte. Suelen creer que el fallecido sigue viviendo en otro mundo
¿Qué se les puede decir?

Algunos hablarán del alma y es importante que cuidemos las expresiones para que el niño no busque algo intangible como el alma en un lugar físico y concreto, temiendo su aparición. Otra manera de responder podría ser:

“quedan las fotos, los recuerdos, todo lo que quienes le conocieron contamos de él, quedan los momentos compartidos junto a él y queda la marca que dejó en nuestras vidas”.

Resulta importante señalar que si los niños no preguntan sobre la muerte de un ser querido, no significa que no las tengan. Perciben que formular las preguntas abiertamente provoca angustia e incomodidad en los adultos de su entorno. El riesgo que conlleva no hablar, es que posiblemente aparezcan síntomas, tanto físicos como psíquicos, de distinta gravedad. La verdad por triste que resulte, es mejor que  ignorarla ya que puede resultar más nociva.

Liliana M. Lund

El juego heurístico

El juego heurístico

En éste artículo contamos con la colaboración de Mara Lukanikos y para conocer más sobre su interesante proyecto de juegos infantiles y música en inglés, podéis visitar su web: www.kairosludus.com

juego heurístico

http://unarcoirisllenode.blogspot.com.es/

Desde su nacimiento los bebés juegan. Sus primeros juegos son explorativos: mirar, tocar, chupar, golpear o lanzar objetos les divierte a la par que les permite descubrirlos y conocer sus propiedades, interiorizar las características del mundo que les rodea. Más tarde, alrededor del año, comienzan a interesarse por el juego heurístico, esto es, clasificar.
¿Qué podemos hacer nosotros para alentar el juego heurístico en nuestros hijos o alumnos? Tan sólo ofrecerles variedad de objetos así como de recipientes y permitirles manipularlos libremente, explorarlos, jugar con ellos y clasificarlos en dichos recipientes como consideren oportuno (esto lo harán por sí mismos, sin necesidad de proponérselo siquiera)
Podemos presentárselos en una primera ocasión dentro de los recipientes para que los saquen, jueguen y experimenten con ellos y los vuelvan a introducir de la forma que consideren oportuna, para más adelante ofrecerles los materiales sueltos y los recipientes, de forma que puedan experimentar y clasificar sin ningún condicionamiento.
¿Y qué les aporta el juego heurístico? Lo primero y nada despreciable: diversión, pasar un buen rato juntos tiene un altísimo valor en sí mismo, pero además les ayuda a estructurar su pensamiento, a aumentar su capacidad de comprensión verbal, a concentrarse y a descubrir nuevos objetos, formas, materiales, etc.
Por lo tanto… ¿a qué esperáis para probarlo?

Mara Lukanikos
Sobre la autora:

Mara estudió Traducción e Interpretación y se ha formado como Acompañante en espacios educativos respetuosos o Madre de día con La Pedagogía Blanca.

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