Padres con depresión postparto

Padres con depresión postparto

Los hombres también pueden sufrirlas
padres con depresión postparto

padres con depresión postparto

Los padres con depresión postparto o masculina, resultan más común que la depresión posparto femenina, aunque no se reconozca como tal. Esto lo explica Michel Odent en su libro “La vida fetal, el nacimiento y el futuro de la humanidad”. Pero es que los padres suelen ser los grandes olvidados a la hora de los nacimientos o las pérdidas perinatales.

Según una investigación de la Escuela de medicina de Virginia en Norfolk, Estados Unidos, cuyas conclusiones fueron publicadas en la revista Pediatrics, el 10% de los papás muestran signos de depresión postparto. El estudio indica que la depresión es producto de cuadros desarrollados como consecuencia de antecedentes de depresión, desacuerdos de pareja o problemas relacionados con lo financiero.

Algunos hombres tienden a sentirse “desplazados” durante las primeras semanas del postparto, tanto a nivel del cuidado de su hijo como en el trato con su pareja.  En la actualidad el rol masculino es más activo que en el pasado con respecto al cuidado de los hijos y se involucra mucho más. Al participar activamente, evita esos sentimientos de celos o desplazamiento y por otra parte es más capaz de comprender el estado anímico de la madre.

Es muy importante conocer la existencia de la depresión postparto y sus características, tanto en mujeres como en hombres. Cada padre debe tener presente que si su pareja sufrió depresión durante el embarazo, o en la primera parte del posparto, él mismo está en riesgo de sufrirla
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La Dr. Melrose, experta de la Universidad de Athabasca (Canadá), también ha estudiado lo padres con depresión posparto y ha dado con algunas herramientas para medir y cuantificar la patología, así como con algunos consejos para afrontar la situación:

  • Posiblemente se sienta desbordado entre el estado de la madre y a su vez, el bebé.
  • Resulta fundamental la comunicación, al igual que ante casi todos los demás problemas que surgen en la pareja. Se debe promover el diálogo acerca de todos los sentimientos incómodos que ambos experimenten: tristeza, ansiedad, irritación, ira, etc.
  • Además de las sensaciones, analizar también las actitudes que se salgan de lo normal en los hombres: conductas agresivas, discusiones, consumo de alcohol o drogas, etc. Pueden ser una consecuencia de la depresión posparto.
  • Es conveniente que los dos miembros de la pareja compartan las tareas que la llegada del bebé impone y que ambos conserven también sus espacios y momentos de descanso y cuidado personal. Por momentos, puede resultar difícil, ya que en los primeros meses el niño demanda mucha atención, pero hay que intentarlo.

Si se detecta un cuadro de depresión, se debe acudir a un profesional, que aplicará la terapia que considere más apropiada para su tratamiento.

Es bueno recordar también que un recién nacido implica muchísimos cambios, tanto en los aspectos biológicos y psicológicos como ser los cambios hormonales, la falta de sueño, etc. y que provoca sentimientos normales.

El “baby blues” es un estado de decaimiento o cierta tristeza normal en los primeros días/semanas y que revertirán en poco tiempo. No sucede lo mismo si se trata de una depresión postparto y requiere consulta especializada.

Liliana M. Lund

 

 

Testimonio de depresión posparto masculina.

Testimonio de depresión posparto masculina.

 

En esta oportunidad contamos con el relato de Manuel sobre la depresión posparto masculina, un trastorno muchas veces desconocido y padecido por bastantes hombres.

 

La historia de Manuel

depresión posparto masculina

 

 

Hola, yo quiero contarles mi disgusto, estoy sufriendo de depresión posparto y ¡me está afectando tanto!, nunca pensé que me pasaría a mi.

Mi mujer y yo estábamos muy ilusionados con el embarazo, disfrutábamos de cada momento juntos: ecografías, clases de preparación para el parto… Hacíamos planes para cuando naciera.

Todo empezó cuando mi esposa acudió a su cita normal con la ginecóloga, seria la ultima cita, la próxima seria en el hospital  para el parto.  De pronto me dicen que estaba internada en urgencias, eso fue un viernes para el lunes nació el bebé por cesárea. Esperé a la doctora para que me dejara entrar a presenciar el nacimiento de mi bebé, y me dijo que no, entonces sentí que todo se me venia abajo… Empecé a sentir tanta rabia y coraje de no poder estar con mi esposa y ver el nacimiento de mi bebé, tengo tanto enojo con la doctora! Le dije que nunca le perdonaría lo que me habia hecho. Perdí toda mi ilusión desde ese momento, dejé de disfrutar todo ni siquiera al ver al niño en la cuna  sentia nada…

 

Ahora no puedo dormir, a veces sueño que estoy en la sala de partos viendo al bebe nacer, y me despierto muy enojado, en mi trabajo me dicen que me veo muy triste, y cuando estoy en mi casa lloro como un niño sin poder parar. Siento celos de mi esposa, del niño…

Siento que perdí el vinculo que me uniría a mi y a mi hijo por el hecho de verlo nacer a la vida como me duele no haber cambiado las cosas mi esposa me cuenta lo que paso en la sala de partos y no veo nada que haya sido razón para no dejarme entrar me quitaron una parte de mi vida……mi derecho como padre a presenciar el nacimiento de su propio hijo, nunca voy a recuperar esa parte de mi vida, trato de formar parte en la vida del nino le doy de comer, lo baño lo pongo en mi pecho, hablo con él pero de la nada me viene el recuerdo y empiezo a llorar, ya tengo 4 semanas desde que pasó y no se me quita esto que siento.

Manuel

Olivia.Testimonio sobre muerte perinatal

Olivia.Testimonio sobre muerte perinatal

La historia de Olivia

Esta entrada la ha realizado Alicia, madre de Olivia para compartir su dolorosa experiencia sobre muerte perinatal.

muerte perinatal

Cuando me quedé embarazada de Olivia mi propia inocencia y el silencio social en torno a la muerte perinatal me hicieron creer que no morían bebés sanos a término en el siglo XXI. Imaginaba que habría algunos pocos casos provocados por problemas congénitos o genéticos detectados durante el embarazo, como una malformación o un síndrome incompatible con la vida, o en el momento del nacimiento, por una negligencia o mala praxis. Sin embargo la realidad nos golpeó con toda su crudeza cuando Olivia, nacida a sus cuarenta semanas de gestación, tras un embarazo perfecto y muy controlado, murió en apenas tres días.
Hay accidentes obstétricos, imprevisibles, inevitables. Así son, en la mayor parte de los casos, la vuelta de cordón, la rotura uterina y la hemorragia fetomaterna. Olivia sufrió el tercero de estos accidentes intraútero. Sólo la falta o el enlentecimiento de los movimientos fetales dan la voz de alarma, pero cuando la tragedia ya se ha fraguado. Un caso como el nuestro, hemorragia fetomaterna masiva y aguda, sucede a 1 de 3000 nacidos aproximadamente. Dependiendo de la gravedad, hay bebés que sufren este accidente y consiguen superarlo y restablecerse sin secuelas, hay otros que salvan la vida pero con graves secuelas y hay otros como nuestra hija mayor, que mueren. Las estadísticas dejaron de ser sólo números.
Cuando abandonas el hospital con los pechos llenos, los brazos vacíos y el alma rota, la pérdida cobra realidad. De todo el proceso de elaboración del duelo hablo extensamente en mi blog, elplanetadeoliviayvioleta.blogspot.com. Es un largo camino, extremadamente doloroso el de ir pasando una a una las fases del duelo, con sus retrocesos y sus repeticiones. Un largo viaje sin retorno, pues nunca vuelves al punto de partida. Por el camino, vas mudando de piel, dejando atrás todo lo que ya no te sirve y creando un nuevo sistema de valores a los que aferrarte para no caer en el abismo.

En este proceso aprendes a encontrar presencia en lugar de ausencia. Luz en lugar de negro vacío. No se van nuestros bebés, puede que ya no los veamos ni los podamos tocar, pero siempre están con nosotros. La muerte perinatal suele estar rodeada de un silencio que agrava el dolor de los padres, pues como a todos los padres, a nosotros también nos gusta hablar de nuestros hijos y de algún modo parece que la sociedad no lo permitiese. Precisamente por este motivo decidí escribir mi blog y fue una forma de sanación que ha resultado beneficiosa también a otros.
El dolor es tan enorme a veces, tan indescriptible, que crees que nunca podrás recuperarte. Sin embargo el tiempo juega a nuestro favor y va atenuando el sufrimiento, muy lentamente. Ha pasado un año y medio y mi marido y yo hemos avanzado muchísimo, hemos crecido como individuos y como pareja y en el camino encontramos la suficiente fuerza como para que el amor venciese al miedo y volvimos a ser padres de una niña, Violeta, la hermana pequeña de Olivia.

El embarazo tras la pérdida es muy delicado a nivel emocional y se vive lleno de emociones entremezcladas. Violeta nos ha traído una alegría maravillosa, pero un hijo no sustituye a otro. Ambas tienen su sitio y ambas son amadas por igual, exactamente igual que hacen los padres con sus hijos vivos. Del embarazo y la maternidad tras la muerte del hijo anterior hablo también pormenorizadamente en mi blog.
También es cierto que, a pesar de la mejoría evidente, aún muchas veces los recuerdos y el dolor vuelven, tan intensos como el primer día. Lo que más duele recordar fue el tiempo que no pudimos pasar con Olivia en la UCIN debido a los protocolos establecidos por el hospital y que espero que pronto, con la labor de asociaciones como Umamanita, vayan modificándose. Perder a un hijo ya es lo suficientemente terrible, por favor no incrementen nuestro dolor incumpliendo la política de UCINs abiertas 24 horas para los padres.

Para superarlo no pedí ayuda. Leí mucho y me hice un viaje interior y mucha escritura, muchos diarios. En mi caso necesité mi propia elaboración y creo que fui a consultar en el momento justo, cuando yo sola encontraba dificultad. Cuando me quede embarazada, el miedo era muy grande y en el último trimestre fui a una psicóloga con quien hice sesiones de EMDR que resultaron positivas.

Alicia

elplanetadeoliviayvioleta.blogspot.com.

 

El juego heurístico

El juego heurístico

En éste artículo contamos con la colaboración de Mara Lukanikos y para conocer más sobre su interesante proyecto de juegos infantiles y música en inglés, podéis visitar su web: www.kairosludus.com

juego heurístico

http://unarcoirisllenode.blogspot.com.es/

Desde su nacimiento los bebés juegan. Sus primeros juegos son explorativos: mirar, tocar, chupar, golpear o lanzar objetos les divierte a la par que les permite descubrirlos y conocer sus propiedades, interiorizar las características del mundo que les rodea. Más tarde, alrededor del año, comienzan a interesarse por el juego heurístico, esto es, clasificar.
¿Qué podemos hacer nosotros para alentar el juego heurístico en nuestros hijos o alumnos? Tan sólo ofrecerles variedad de objetos así como de recipientes y permitirles manipularlos libremente, explorarlos, jugar con ellos y clasificarlos en dichos recipientes como consideren oportuno (esto lo harán por sí mismos, sin necesidad de proponérselo siquiera)
Podemos presentárselos en una primera ocasión dentro de los recipientes para que los saquen, jueguen y experimenten con ellos y los vuelvan a introducir de la forma que consideren oportuna, para más adelante ofrecerles los materiales sueltos y los recipientes, de forma que puedan experimentar y clasificar sin ningún condicionamiento.
¿Y qué les aporta el juego heurístico? Lo primero y nada despreciable: diversión, pasar un buen rato juntos tiene un altísimo valor en sí mismo, pero además les ayuda a estructurar su pensamiento, a aumentar su capacidad de comprensión verbal, a concentrarse y a descubrir nuevos objetos, formas, materiales, etc.
Por lo tanto… ¿a qué esperáis para probarlo?

Mara Lukanikos
Sobre la autora:

Mara estudió Traducción e Interpretación y se ha formado como Acompañante en espacios educativos respetuosos o Madre de día con La Pedagogía Blanca.

Duelo perinatal: con las manos vacías

Duelo perinatal: con las manos vacías

 

Cuando hay que enfrentar el duelo por la pérdida de un bebé    

 

duelo perinatal La muerte sigue siendo un tema casi tabú en nuestra sociedad del que muy pocos quieren hablar, pero más aún si se trata de una muerte neonatal o perinatal. La pareja que pierde a su bebé se queda rota y en la mayoría de los idiomas no existe una palabra que defina la situación, como sería a la inversa en que los hijos se quedan huérfanos. Ésto favorece la dificultad de nombrar lo ocurrido y lo que no se nombra no existe.

El duelo perinatal es un duelo negado por la sociedad. 

Las personas con toda su buena voluntad, intentan animar a la madre, al padre y les dicen que no pasa nada, que pronto tendrán un nuevo bebé, pero eso no es lo que necesitan oír en esos momentos. No es lo que se quiere escuchar porque de éste modo sienten que su duelo no está permitido, que no es importante  que su hijo se haya muerto. Así los padres sienten que no tienen derecho a llorar la perdida de su bebé, porque la sociedad no habla de ello o no quieren escucharlo.

De lo que se trata no es quitarle importancia, cosa frecuente en pérdidas prenatales, sino de humanizar respetuosamente. La vida de esos bebés no comienza con su nacimiento como se solía pensar antiguamente, por el contrario sus sentidos se van desarrollando tempranamente y sólo les falta ir madurando esas estructuras o sistemas. Dentro del útero ya perciben y sienten. Aunque sea inmaduro, es un bebé, SU BEBÉ.

 

El duelo inicia su proceso con la noticia del fallecimiento y necesitan toda la información posible para poder asimilar lo que ha ocurrido. Los padres y especialmente la madre, tienden a sentirse culpables, ya sea por lo que han hecho como por lo que podrían haber hecho, en un vano intento de comprender y procesar la pérdida. Si bien la mayor parte ocurre en el cuerpo de la madre, no hay que olvidar que es la pareja de padres los que están sufriendo esa pérdida.

La falta de formación en duelo de los profesionales de salud

El problema no viene solamente por parte de la sociedad, también por parte de los propios profesionales de la salud. Nos imaginamos que éstos profesionales “saben” cómo se manejan situaciones dolorosas y muchas veces no es así. De hecho en muchas instituciones son las mismas matronas (parteras) o enfermeras quienes piden una formación para saber actuar en ésos momentos. No suelen estar capacitados para saber gestionar sus propias emociones y por tanto, menos las de los demás. Los padres necesitan saber qué es lo que ha ocurrido y qué pasará en los días posteriores.  técnicas adecuadas de comunicación de noticias de este tipo, soporte a la familia, trámites burocráticos a seguir, reconocimiento y contacto físico de los padres con el bebé fallecido, información clara sobre las causas del fallecimiento, seguimiento de la mujer, etc.

La formación en muerte gestacional y perinatal es un recurso imprescindible para la gestión de la pérdida, el duelo, los trámites burocráticos, la atención materno-fetal adecuada que requiere un suceso de esta envergadura.  El objetivo principal debe ser el profundizar en el conocimiento de los procesos y necesidades de esta vivencia y sus circunstancias para poder contribuir a la mejora de la atención, los cuidados y el respeto a las familias que pasan por ello.Todo esto sería más sencillo si se incorporara la función de psicólogos perinatales ya que poseen la formación idónea para esta función. Pero la figura del psicólogo/a es escasa de por sí en los centros sanitarios.

Humanizar la pérdida.

duelo perinatal

Desde hace muy poco tiempo, algunos hospitales han habilitado alguna zona para que los padres puedan despedirse de su bebé. Alli les pueden bañar y vestirles con sus ropitas, sacarles fotos para tener algún recuerdo de ellos y de ese modo darles un status real. Sí que han existido.
Otro problema aparejado con la existencia de éstos bebés es la imposibilidad de registrar los nacimientos ya que la legislación no permite inscribir sus nacimientos a menos que hayan nacido vivos y sobrevivido 48 horas.

La falta de formación para los profesionales de la salud es bastante frecuente y ocurre en muchísimos países, cosa que lentamente va cambiando pero que llevará todavía un tiempo el que sea una práctica habitual. Ésto mismo ocurre con la inscripción de los nacimientos. Por este motivo se están realizando campañas en diversos países sobre “romper el silencio” que suele ir aparejado con éstas muertes.

La necesidad de apoyo para la pareja durante el duelo

El apoyo necesario para poder realizar el proceso de duelo es  para la pareja pues la pérdida es de ambos y la atención por tanto, debe ser para los dos. De lo contrario, pueden surgir problemas. Hay un porcentaje muy alto de parejas que se separan tras un aborto por lo que es importante que ambos elaboren su duelo.Llevar a cabo el proceso de duelo es importante porque si no se elabora y se resuelve, podría tener consecuencias de por vida, tanto  para los miembros de la pareja como para los niños que pudieran tener en un futuro.

 

Liliana M. Lund

 

Dr Nils Bergman y la madre canguro

Dr Nils Bergman y la madre canguro

Los beneficios del piel con piel. Conferencia del Dr Nils Bergman.

 

Dr Nils Bergman

Beneficios del Piel con piel

El Dr Nils Bergman explica en ésta conferencia, cómo es el proceso de lactancia mamífera (video al pie de la entrada). Es el cerebro del recién nac¡do el que va a desencadenar el amamantamiento, forma parte de nuestra programación genética.

La necesidad de estar piel con piel con su madre hace que al separarse de ella, se desencadene un estado de angustia que pondrá en marcha un proceso de supervivencia. Sin su madre pierde el habitat necesario para estar a salvo. Se desencadena con esa angustia y desesperación, una gran cantidad de hormonas del estrés, el cortisol, dañinas para el cerebro del bebé.

Los beneficios del estar piel con piel son tanto para la madre como para el bebé

Explica también la sincronía térmica y la importancia del piel con piel. El cuidado piel con piel para la madre también es muy positiva, especialmente en los nacimientos prematuros sintiendo que puede seguir protegiendo a su bebé. En este tipo de nacimientos, las madres se suelen sentir desconcertadas y hasta culpables por no haber podido llevar el embarazo a término. Por ese motivo, al ver que pueden seguir proporcionando su cuerpo para el cuidado de su bebé, se siguen sintiendo necesarias para su hijo. Se ha demostrado que la madre canguro suele ser la mejor forma para ayudar a un recién nacido prematuro incluso siendo muy pequeño. Su contacto, su olor y su voz resultan altamente beneficiosos para la salud del recién nacido.

Si bien éste método ha sido sumamente difundido, en muchos centros sanitarios no termina de incorporarse pese a sus conocidos beneficios, especialmente con bebés prematuros. Es posible que los temores médicos por la salud del neonato dificulten la aceptación del método en las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales.

El Dr Nils Bergman es pediatra y neonatólogo, afamado por su dedicación como neuropediatra perinatal. Resulta muy agradable e instructivo, escuchar la explicación de todo el proceso por él mismo. Espero que disfruten del video.

Liliana M. Lund

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