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consulta en psicología perinatal

La psicología Perinatal cuida la salud emocional de la familia

La consulta psicológica en Psicología Perinatal, es recomendable básicamente ante cualquier vivencia traumática o difícil de afrontar, dentro del período que abarca desde la concepción hasta los primeros años de crianza del niño/a.

Este tipo de vivencias revertirán en una relación compleja entre:

  • los padres,
  • con éstos y su hijo/a
  • también con otros hijos tanto anteriores 
  • hijos que nazcan después.

Una señal bastante habitual en los padres de que algo no va bien, es el delegar el cuidado del niño/a en otras personas. Otra señal sería no mostrar un verdadero interés por estar en contacto con el pequeño/a. Ese desinterés puede estar basado en sentimientos diversos como el sentirse incapaz de relacionarse, temor de hacerle daño, rechazo, etc.

Cada persona es diferente con sus distintas formas y recursos para afrontar las situaciones difíciles y por esa razón las generalizaciones no son aplicables. A su vez, intervienen diversos factores que estarán ejerciendo su influencia, como ser la historia personal y familiar, personalidad, etc. 

Algunos factores de riesgo a modo de ejemplo:
  • depresión durante el embarazo y/o puerperio
  • nacimientos prematuros o con intervenciones quirúrgicas
  • pérdidas gestacionales o neonatales
  • fallecimiento de un bebé
  • fallecimiento de un hijo/a
  • violencia obstétrica
  • abusos en la infancia
  • tratamientos de reproducción asistida

En este tipo de casos, siempre es conveniente considerar la posibilidad de una consulta en Psicología Perinatal lo antes posible.  De esta manera, se podrán evitar mayores daños o frenar un proceso nocivo, que en la medida que siga avanzando será más difícil de revertir. Los psicólogos que están especializados en este tema son los más idóneos para resolver cualquier posible trastorno dentro de ésta área.

Cuanto más temprana es la intervención más positiva resulta para todos los miembros de la familia, incluida la familia extensa, es decir, abuelos, tíos, etc.

Por otra parte, suele ser bastante perjudicial suponer que son cosas que se curarán con el tiempo. Puede que ayude en algunos aspectos pero en otros, sólo seguirá causando daño desde la sombra. Así, irá proyectándo sus efectos en las relaciones personales, de pareja o familiares, provocando depresiones u otras manifestaciones nocivas.

Liliana M. Lund