La Violencia obstétrica es Violencia sexual, de género y social.

 

violencia obstétricaAntes de hablar sobre lo que implica la violencia obstétrica, quisiera que muchas mujeres sepan que ocurren más de lo que pensamos.

He puesto dos vídeos de diferente origen para que se pueda observar cómo son cosas que ocurren en demasiadas partes del mundo. En este caso son de Argentina y España. Son actores que representan vivencias reales, las situaciones mencionadas más arriba. En ellas, la mayoría de las madres en algún momento se encontrarán con situaciones conocidas.

Ahora sí, veamos que se quiere decir cuando hablamos de violencia obstétrica

Hablar de violencia obstétrica es hablar de los malos  tratos recibidos en un momento de gran importancia en la vida de una mujer. Es un momento único e íntimo en el que conocerá finalmente a su tan esperado bebé. Un momento dónde está expuesta la intimidad de su sexualidad.

Es hablar de violencia de género en una sociedad patriarcal que infantiliza a las mujeres, en la que las mujeres “no saben”, según les dicen. En las que quedan a merced de prácticas innecesarias, malos tratos verbales, carencia de miradas, de palabras, de explicaciones sobre lo que ocurre o piensan hacer.

También es  hablar muchas veces de mujeres que han vivido experiencias traumáticas por las cosas que les hicieron y cómo se las hicieron. Que han sido ignoradas, cosificadas y “ninguneadas” e incluso con un trato deshumanizado, cruel. Mujeres a las que se le roba un momento que debería ser maravilloso, inolvidable por lo especial y no por lo traumático. Mujeres que les produce pánico recordarlo…

violencia obstétrica

Los datos avalan lo dicho con un elevado número de episiotomías, cesáreas, partos instrumentalizados, partos inducidos con oxitocina, la separación innecesaria de la madre y su bebé, etc.

Por supuesto que habrán veces en que una cesárea sea necesaria y salve la vida de la madre o del hijo así como alguna otraintervención en situaciones extremas. Pero no practicar cesáreas porque es más rentable o cómodo para el médico.

Muchas mujeres no han tenido que vivir nada de ésto, por suerte. Pero otras muchas ni siquiera saben que la han padecido. ¿Por qué? Porque no lo saben, porque son “buenas y obedecen”, porque se resignan o callan de la vergüenza que les produce.

Veamos los vídeos:

Para que éstas cosas dejen de ocurrir no hay que callarse.

Para obtener más información: www.elpartoesnuestro.es

Liliana M. Lund