Importancia del conocimiento de la necesidad de elaboración del duelo para evitar el síndrome del niño de reemplazo

 

Para poder comprender el síndrome del niño de reemplazo, o niño sustituto, hay que  hablar de la dolorosa pérdida perinatal… Es decir, temas como el aborto espontáneo, aborto terapéutico, mortinato, muerte súbita, bebés con malformaciones congénitas severas…incluso niños en sus primeros años de vida.

Las causas que pueden producir la muerte de un hijo/a son muchas, evidentemente. Sin duda, se trata de un evento sumamente doloroso y muchas veces traumático para sus padres, hermanos si los hay y abuelos. Los padres, normalmente,suelen tener dificultades para asumir la muerte de su hijo. Sin embargo, dependerá de varios factores el que algunos puedan afrontarlo mejor que otros.

Con frecuencia la reacción social ante estos hechos es como si no hubiera ocurrido o como algo que hay que olvidar. Por desgracia, a todo el dolor se suma la falta de empatía.  Esa situación, lleva asociado un riesgo psicosocial para las parejas que han sufrido una pérdida perinatal. A su vez, es una cuestión que  incrementa las dificultades emocionales y la elaboración del duelo.

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Las características del síndrome del niño de reemplazo:síndrome del niño de reemplazo

Se caracteriza por el deseo de ambos padres de tener un reemplazo o sustituto del niño fallecido y por la negación de la pérdida, ya que el tiempo transcurrido desde la muerte y la concepción, no es suficiente para la elaboración del duelo. Debido al insoportable dolor vacío, consciente o inconscientemente, desean que otro niño ocupe ese vacío insoportable. Al nacer, no ven a su nuevo hijo/a realmente. Buscan una nueva edición del que han perdido, con lo que el desencuentro con el recién nacido está asegurado.

Una  madre decía:

Cuando tuve en mis brazos a M. buscaba volver a ver los ojos de A, lo que tuviera igual que A. quería volver a verla...!!”

En cuanto al niño depositario de este remplazo, los problemas psicológicos que suelen presentarse son varios y de graves consecuencias para su salud mental y física. Resulta suficiente con decir que esta criatura estará ocupando el lugar de un fallecido y que de este modo, a quién ven es a otro/a. Este niño, por lo tanto, carecerá de la identidad singular que le correspondería.

Lo primordial es facilitar la elaboración del duelo.

Para evitar la aparición del síndrome del niño de reemplazo, es muy importante la actitud de los profesionales de la salud que intervengan en el momento del fallecimiento del bebé o niño. Es necesario que faciliten ciertas condiciones que favorecerán la elaboración del duelo:

  • Una explicación sincera de lo que le ha ocurrido al niño/a dando la información necesaria para cada fase del proceso.
  • Permitirle si es posible a los padres o un familiar cercano, que vean al niño/a.
  • Sugerirles quedarse con algún objeto que haya usado. Incluso sacar alguna foto para poder tener un objeto externo que les permita corroborar su pérdida.
  • La pérdida de los padres debe ser comprendida y respetada. Un ejemplo sería, tratando de mantener separados a los padres dolientes de las parturientas.
  • Desaconsejar un nuevo embarazo antes de 6 meses.

Otro aspecto relevante a la hora de enfrentar estos difíciles momentos, es destacar la importancia del trabajo interdisciplinario de los profesionales sanitarios. De este modo, los profesionales podrán trabajar conjuntamente, desde sus diferentes especialidades. Así se logrará una mejor atención, tanto sanitaria como psicológica, para el beneficio de los padres afectados.

 

Liliana M. Lund