¿Sabes en que puede ayudarte la terapia de pareja por infertilidad?

 

terapia de parejaMuchas personas desconocen el efecto positivo que puede tener la terapia de pareja ante los tratamientos por infertilidad.

Cuando existe el deseo de tener hijos, la dificultad para poder tenerlos, supone una de las situaciones más difíciles de enfrentar. Afecta no sólo a la identidad personal de cada uno de los miembros, sino también al proyecto de vida de la pareja. Esta situación les enfrenta a una crisis vital, ya que la infertilidad es más que una condición médica.

La infertilidad afecta a todos los aspectos de la vida de una persona. Afecta a cómo las personas se sienten sobre sí mismos, sus relaciones y su perspectiva de la vida. El estrés es sólo una parte de realidades emocionales que las parejas enfrentan  con la infertilidad. A menudo soportados durante períodos prolongados de tiempo. Además de estrés continuo, la infertilidad crea problemas de culpabilidad, de ansiedad, tensión dentro de la relación, y los sentimientos de depresión y aislamiento

Aspectos que pueden afectar a la pareja

La infertilidad resulta un problema complejo con manifestaciones diversas y ante el que cada pareja puede responder de manera diferente. Éstas variables pueden ser de distinta índole:

  • por el tipo de infertilidad que presente la pareja,
  • el modo de afrontar el problema de cada miembro,
  • su situación personal y de pareja,
  • e incluso por la influencia de su historia personal o de su entorno social y cultural.

Las parejas que tengan un buen equilibrio, una visión compartida del problema y una adecuada comunicación entre ambos, tienen mayores posibilidades de  afrontar de manera más saludable su infertilidad. Incluso puede que salgan fortalecidas de la experiencia. En cambio para otras, la infertilidad supondrá un problema de tal intensidad que ponga en juego su propia relación de pareja.

El proyecto de vida se ve alterado

Uno de los motivos que puede provocar un desajuste emocional en las parejas con infertilidad, es debido a que el hijo deseado se intercala entre ellos. En algunas ocasiones, en lugar de unirles, les separa. Éste deseo se superpone a la realidad  dejando de vivir otros aspectos positivos que habían creado entre ellos y para ellos. Sus planes y proyectos de futuro se ven comprometidos. Así, pasan a centrarse casi exclusivamente en lo que no tienen, en la ausencia del hijo, pudiendo transformarse en una obseción. Está claro que es una situación que llevará paulatinamente a un empobrecimiento de la pareja.

En algún momento comenzará a hacerse sentir también cierta presión social. Opiniones y consejos que por bien intencionados que puedan ser,  exasperan, a una mujer luchando contra la infertilidad. Esta escena, es una situación que se presenta a diario en el consultorio de un ginecólogo especializado en infertilidad.

Ante los tratamientos de Reproducción Asistida

Durante el proceso de tratamiento de TRA, la pareja experimenta una sensación de pérdida de control que puede verse incrementada por otros sentimientos como el fracaso personal o la culpa. La pareja entrará en un nuevo mundo en el que la toma de decisiones se convierte en una parte integral de su vivencia cotidiana.

Cuando el éxito se dilata, al ir haciéndose presentes los resultados de los tratamientos, a medida que se van sucediendo los intentos fallidos, la confusión de la pareja aumenta. Así, la toma de decisiones cambia de dirección drásticamente. Es entonces, cuando la pareja puede comenzar a explorar diferentes posibilidades nunca antes planteadas como pueden ser la donación de gametos o la adopción.

Durante todo el proceso de tratamiento, aparecerán dudas y esperanzas sobre los resultados. También aparecerá el miedo al fracaso, ocultación social del problema u otro tipo de sentimientos como ansiedad, depresión y aislamiento social. Todo ello puede incrementar los problemas en la relación de pareja, especialmente cuando los tratamientos fracasan.

Los profesionales de la medicina reproductiva suelen reconocer el impacto del estrés sobre el paciente infértil. No necesariamente como causa de la infertilidad en sí misma, pero como una seria complicación de la patología y su tratamiento.

Esto ha llevado a ver la salud reproductiva desde otra perspectiva. Una perspectiva más integral: la noción de que los aspectos mentales, emocionales y físicos de la infertilidad están entrelazados. Así se llega a la conclusión de que encarar el tratamiento de la infertilidad sólo en su aspecto clínico es, en el mejor de los casos, ineficiente.

Hoy en día no se pone en duda la existencia multifactorial de matices que entrelazan los factores psicológicos con los fisiológicos.

El mayor nivel de estrés para las parejas que luchan contra la infertilidad se ubica entre el segundo y tercer año de intentos. Sin embargo, los síntomas de angustia y ansiedad pueden observarse mucho  más temprano.

Existe evidencia científica que demuestra que aliviando esa angustia mental y emocional, los tratamientos de fertilidad se vuelven más efectivos. De ahí la importancia del apoyo psicológico sumado a la terapéutica clínica.

Los aportes de una terapia de pareja

Resultan de mucha ayuda para encarar los tratamientos, en la toma decisiones y optimizar los resultados. La terapia de pareja, puede convertir una situación conflictiva en una experiencia llena de significado. Es una cuestión que resulta esencial para encarar cualquier tratamiento de fertilidad y aumentar sus chances de éxito.

La situación de infertilidad no implica necesariamente un desajuste para la pareja, pero sí supone un evento vital estresante que requiere una readaptación y que coloca a las parejas en situación de vulnerabilidad. Una adecuada evaluación e intervención oportuna potenciará el afrontamiento, ajuste y bienestar de la pareja.

Liliana M. Lund

Bibliografía:

TERAPIA DE PAREJA EN INFERTILIDAD . Noelia Flores Robaina1, Cristina Jenaro Río1 y Carmen Moreno Rosset2

Lisa B. Myers & Linda Wark (1996): Psychotherapy for infertility: a cognitive-behavioral approach for couples, The American Journal of Family Therapy, 24:1, 9-20

http://informahealthcare.com/doi/pdf/10.1080/01612840252825464