¿Qué sabes sobre los cambios al transformarse en padres?

Lo que no sabemos sobre la maternidad y la paternidad, antes de serlo

 

Lo cierto es que aunque ni lo imaginemos, la maternidad y sus cambios, son algo que debería tenerse muy en cuenta. Sin embargo, no suele ser así. Es difícil hacerse una idea y que luego se parezca a nuestra realidad.

Resulta bastante frecuente encontrarnos en la consulta con madres primerizas que se lamentan de no haber sido mejor informadas. Piensan que así podrían estar  mejor preparadas para lo que les deparaba el proceso de transformarse en madre. Tanto durante el embarazo, el parto o las primeras semanas después de nacer el bebé, implican muchos cambios. Muchas futuras madres se imaginan que tendrán una especie de muñeco al que atenderán, vestirán… no llorará en exceso…

La parentalidad en sí es un acontecimiento importante en las vidas de las personas. Más allá del género o los roles, traerá aparejado un indispensable salto evolutivo, se pasa de hijos a padres. Es un tema explicado en un artículo sobre las crisis evolutivas.

A diferencia de los hombres, son las mujeres quienes vivirán en su cuerpo, en vivo y en directo, el milagro de la vida. Ellas pondrán sus cuerpos para albergar y cobijar  nada menos que a otro ser humano.  Son vivencias trascendentes que nos transforman, nos harán crecer, cambiar algunas cosas como la manera de ver la vida o las prioridades del día a día. Pero también implican temores de diferente índole, sufrir los cambios hormonales, de aspecto, etc. Temores que a veces se convierten en obsesiones o depresiones cuando nada los contiene o los limita. Temores que a veces pueden teñirse de una sensación de certeza… ¿Cómo podrá una madre cuidar de su bebé si no es capaz de cuidarse a sí misma? 

Sin duda alguna, es una vivencia preciosa, inigualable pero como toda rosa también hay espinas, cuestiones inesperadas… Es una transformación y eso implica un acercamiento a lo desconocido. Se conoce el punto de partida pero no al punto al que llegaremos.

Por este motivo es importante realizar los cursos de preparación emocional para el parto y/o de posparto, además del físico. El temor ante lo desconocido y la inseguridad que provoca la falta de información, irá disminuyendo. De ésta forma, despejarán dudas y permitirán ir aumentado la seguridad en nuestras capacidades de gestar, parir y criar a su bebé. 

Análisis del trailer:

Quería compartir con vosotros en este artículo, el trailer de una película francesa que nos acerca a la experiencia materna sin eludir los miedos o la soledad que pueden presentarse en el embarazo y la crianza. No intenta reproducir la incertidumbre de la habitual dicotomía de la buena y la mala madre. 

Se centra en la experiencia materna desde su propio punto de vista, es por lo tanto un acontecimiento cinematográfico destacable. La película gira en torno a las experiencias de una madre y un padre primerizos que ven sus vidas alteradas por la llegada de su hija. “Éramos felices y estábamos enamorados. No había nadie más en el mundo”…

El film se estructura en tres etapas, coincidentes con las fases de la maternidad: embarazo, parto y primera crianza o enfrentamiento a un nuevo universo vital. El embarazo y sus molestias lógicas se tratan con humor y comicidad en el cine. Comparte lugares comunes como los vómitos, la resistencia al cambio físico, las alteraciones y los bruscos cambios de humor o la sensación de no controlar su cuerpo. La protagonista también muestra una rebeldía como un rechazo a esa idea homogénea y despersonalizada de la mujer embarazada que se define en tanto que futura madre y no mujer.

La maternidad es un estadio lleno de problemas emocionales que exige ubicarse en una vida en la que el bebé es el centro. Los problemas físicos que la película expone no son pocos: estrías, problemas con el perineo, hemorroides, dificultades a la hora de mantener relaciones sexuales. El amor absoluto, la fusión con otro ser, de la que la protagonista habla, no son suficientes para llenar el vacío que le ha producido el nacimiento de su hija. Tampoco son suficientes para renunciar a su proyección profesional.

Películas como «Un feliz acontecimiento», exponen la realidad de la maternidad desde múltiples puntos de vista. Permite así, analizar sus diferentes aspectos desde una óptica diferente y en la que se trata de exponer una maternidad realista y no idealizada.

No obstante, al ver la película debemos tener en cuenta que trata la perspectiva de UNA MUJER, no de todas.  Cada persona vivirá a su manera y según sus circunstancias la transformación hacia la parentalidad.

¡Disfruta del trailer! y trata de ver la película, muy recomendable.

Liliana M. Lund