Algunas veces ocurre que la vida da un giro inesperado… que cambian la vida para siempre. De por si, un embarazo lo es, siempre habrá un antes y un después pero en ocasiones ocurre que las noticias no son buenas. Los planes para ese hijo que se está esperando se ven amenazados después de un duro diagnóstico «el bebe tiene una malformación congénita». Escuchar esta mala noticia es una experiencia sumamente dolorosa, el corazón da un vuelco, las piernas se aflojan y el suelo parece hundirse ante los pies.

Elegí la foto de Samuel que tan famosa se hizo hace unos años por lo conmovedora porque creo que trae esperanza a todos aquellos que deban pasar por esta difícil experiencia. Samuel y su médico se hicieron muy famosos por esta vivencia insólita en la que el médico abrió el útero de la madre para cerrar la columna del bebé ya que sufría de espina bífida. Durante la intevención, el bebé sacó su pequeñísima mano y se agarró a la del médico. Creo que está demás decir lo conmovedor que resultó este momento y que cambió la vida del cirujano… También cambió la postura de la ciencia en la que se pensaba que un feto es insensible a muchos estímulos, entre ellos al dolor.

Hoy día se sabe que el ácido fólico, por ejemplo, resulta preventivo para evitar ésta y otras dolencias graves, así como de otras posibles malformaciones. La ciencia avanza y se van descubriendo nuevas cosas que pueden prevenir un desarrollo fetal anormal. Con esto quiero destacar la relevante  función de los controles prenatales y la importancia de seguir los consejos médicos. Aún así, a veces ocurre que la malformación no se puede evitar.

Las malformaciones pueden deberse a múltiples causas, algunas pueden prevenirse y otras no. En algunos casos se sabrá que será posible una intervención postnatal… y en otras que sobrevivirá al nacer.

Hay casos en los que se puede realizar un aborto terapéutico, otros en que no o no se quiera realizar. Pero cualquiera sea el caso, habrá que transitar un camino muy doloroso en el que habrá que aceptar toda ayuda que se nos puedan brindar y  prepararse para enfrentarlo con una elaboración emocional.